miércoles, 12 de julio de 2017

(Hoy, 12 de julio, hubiera cumplido 110 años el maestro de tantas cosas Pablo Neruda. Este poema de Marea humana es un homenaje a él.)



EL SOÑADOR

Una noche soñé que era Pablo Neruda.
Estaba en una playa
y oí en mi corazón segundos rojos,
vi en el cuarzo una suma de erizos y tormentas, 

vi en la gaviota un cruce del vértigo y la nieve. 

Todo era tan real.

Un clavel era el ojo de quien mira un incendio. 
La escarcha era una lluvia de cúpulas deshechas. 
Los destellos del oro,
avispas que volaban en torno a su panal.


Yo fui Pablo Neruda,
compré diamantes en las fruterías,
domaba diccionarios con un látigo verde
y cavé un túnel que iba del pan a las banderas.


Tú venías a mí
como septiembre acude a las manzanas.


Cuando me desperté,
la sombra de los árboles
le ponía a la luz sus negras herraduras.
Cuando me desperté
no quedaban ni viento ni banderas y te había perdido.


A veces 
es tan triste no ser Pablo Neruda 
y que la noche sea nada más que la noche 
y el día, sólo el día. 

2 comentarios:

Fedora dijo...

Gracias por esto. Por amar y recordar a Neruda. Fui a su funeral, lo despedimos y lloramos con el miedo entre las costillas pero rompiendo el silencio con un grito de furia y alas en los pies huyendo de los milicos

FLAMENCAENRUTA FLAMENCAENRUTA dijo...

Es triste no ser Pablo Neruda. Más triste es aún lo que podemos ser hacer y no completamos. Este poema es una confirmación de lo que Neruda significaba. Felices batallas