miércoles, 19 de junio de 2013

Buenos días, aquí estoy, trabajando sin cesar -"la poesía se escribe con toda la vida", dice Jacques Robaud- en el libro de poemas. No hay nada ya que lo impida, las vallas quedaron atrás y esto se ha convertido en una carrera de cien metros lisos. La novela y los cuentos están entregados, vienen de camino y van a ser muy guapos, porque las portadas que les está haciendo Eva Vázquez, son deliciosas, ya lo veréis. Ahora, sólo tengo ojos para los poemas: ¡ha pasado demasiado tiempo desde Marea humana! Qué ganas de releer lo ya hecho en estos años, terminar lo que está a medias -que es bastante-, revisar los millones de notas que hice en mis cuadernos -eso me divierte, sobre todo cuando encuentro cosas que ni recordaba haber apuntado- y hacer otros poemas nuevos. Los dos últimos versos que he escrito, para cerrar uno que habla de cómo a veces tus palabras intentan ocultarte lo que quieres decir cuando discutes, porque en medio de las peleas el orgullo o la ira suelen ser más fuertes que la razón e incluso que los sentimientos, son así: "Qué difícil resulta saber callar a tiempo / a la hora de escribir y de quererse." A ver qué sale.

4 comentarios:

Sonia Betancort dijo...

I can't wait to read you!

Marta Ávila dijo...

¡Qué veranito más chulo te espera entre versos, Benja! Y, además, a mí y a muchos/as como yo nos vas a hacer muy felices en septiembre con esos dos libritos nuevos.

"Qué difícil resulta saber callar a tiempo / a la hora de escribir y de quererse." Son dos versos geniales nunca me gustó el vandalismo de decir que provoca dolor. ¿Por qué la gente mata para demostrar que ama? Cortan las flores y te engañan con su sinceridad de la misma manera que compran para ti lo que a ti no te gusta... Y si este retrato no se parece a t, ya se parecerá, como dijo Picasso...

Alania Sánchez Chamizo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alania Sánchez Chamizo dijo...
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