domingo, 30 de junio de 2013

Porque hoy España juega otra final y dedicado especialmente a Nacho Saas, que me ha regalado los oídos como nadie en su comentario al artículo sobre el España-Brasil, os dejo aquí esta broma hiperbólica que publiqué en el libro Un balón envenenado, de la editorial Visor.



INIESTA Y DIEZ MÁS



El gol de Maradona a Inglaterra es Neruda.
En los poemas de Auden se ve jugar a Cruyff.
Zidane fue un García Lorca que esquivaba las balas.
Iríbar fue la nieve negra de Paul Eluard.

Un eslalon de Messi es un verso de Borges
y Cristiano Ronaldo, Pessoa entre los lobos.
Beckenbauer fue Rilke saliendo de un castillo.
Romario era Anna Ajmátova conquistando Moscú.

Por lo visto, Di Stéfano y Pelé fueron Shakespeare.
Pero Iniesta es Cervantes y en España es lo más:
el Quijote y su gol contra Holanda en Sudáfrica
son las mejores obras que ha dado este país.


4 comentarios:

Gastón Domínguez dijo...

El gol de Maradona (a decir verdad, toda su carrera) es Rimabaud: le bastaron cuatro años para ser el más grande. Saludos!

Antonio M. Moreno dijo...

Gran poema. Gran verdad.

Saludos.

Mario Muñoz dijo...

Benja,
Tu poema me hizo recordar otros dos, ambos de Chile, mi país de poetas.

El primero del gran Oscar Hahn


FUTBOLISTAS DESAPARECIDOS



Después de haber hollado el frágil césped

de esta efímera tierra, de esta cancha

en la que alguna vez todos jugamos,

los futbolistas desaparecidos

están pisando un campo inmarchitable

en la región de donde no se vuelve.

Juegan allí un partido sempiterno.

Con la pelota inventan una danza,

una voluta, un arabesco, un triángulo.

Toma el balón Garrincha, se lo pasa

de taco a Ferenc Puskas que acelera

y lanza al arco: super atajada

del arquero Yashin, la araña negra.

Guiseppe Meazza inicia el contraataque.

El divino Zamora emprende el vuelo

y desvía un misil vertiginoso.

Stanley Mathews la cede a Fritz Walter:

éste gira, dispara y da en el poste.

Salta Obdulio Varela y de cabeza

la coloca en el rincón de las ánimas.

Las estrellas fugaces, los cometas,

los asteroides copian en su curso

cada jugada de los futbolistas.

El Gran Arbitro rige esta contienda.

Los hinchas van llegando puntualmente.

Y el segundo, de Mauricio Redolés. Ojalá lo disfrutes: https://soundcloud.com/kona_noctur2012/poetas-vivos-vs-poetas-muertos

Saludos,
Mario.

Anaís Madrid dijo...

Leí este poema hace tres años. Me siguen maravillando estas comparaciones. Gracias por estas palabras Benjamín.